sábado, 27 de diciembre de 2014

un ricón de Ávila

Tenía ganas de pasar unos días en Ávila, y más todavía que fueran días de invierno, con el frío y el estado de aletargamiento con el que se queda la ciudad a partir de ciertas horas. Totalmente abandonada a la niebla, a las sombras, un escenario perfecto para cualquier película de zombies.
Aprovechando que en un post de facebook la gente ponía su rincón favorito de Ávila, y viendo que nadie coincidía conmigo, aquí os lo presento. Es la Plaza de las Madres, un pequeño desahogo en una estrecha calle de Ávila que se abre al Convento de San José y un ejercicio casi de viaje en el tiempo, de sumergirse en los colores de esta ciudad, en la espiritualidad razón de la frase: "Ávila, tierra de Cantos y Santos", en la quietud que viví innumerables mañanas camino del colegio acompañado del vaho saliendo de mi boca, la mochila, las prisas y el silencio plomizo de esta ciudad cada vez que el termómetro está por debajo de cero.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Sorolla y Estados Unidos

A la tercera va la vencida. Y es que en dos ocasiones anteriores, habiendo cogido entradas para la Fundación Mapfre para ver una de las más prometedoras exposiciones del año, fatídicos acontecimientos nos impidieron ir. Temerosos estábamos ya, no fuera a ser más grave el que pudiera impedírnoslo una tercera vez.
Es sin lugar a dudas una de las mejores exposiciones del año y que en parte nos acerca a la figura del "personaje" Joaquín Sorolla y Bastida como un trabajador incansable, pintor en todos los momentos de su vida, afortunado al haber sido encontrado por mecenas y benefactores como Archer Milton Huntinton o Thomas Fortune Ryan, humilde en su éxito, explorador incansable buscando vías de documentación y retratando en su camino estampas de tantas Españas, de paisajes gentes y luces diferentes. Lo que actualmente podríamos etiquetarlo como un valor "marca España", lástima que la cultura no interese políticamente como herramienta de representación.

otra Margarita (1892) y Triste Herencia (1899)

sábado, 13 de diciembre de 2014

las ánimas de Bernini. Museo del Prado

Escapada para ver la exposición de Bernini del Prado, ganas por ver escultura, últimamente tengo hambre de escultura, me parece que las exposiciones o el arte están tomando un camino eminentemente pictórico o pictoricista; ¿para cuándo un hermanamiento entre el Chillida-Leku (desgraciadamente cerrado) y el Reina Sofía, o una muestra completa de Giacometti (que desde que en 1990 la hubiera en el Reina Sofía no ha habido otra), o una sobredosis de Oteiza y salir bien empapados de cajas metafísicas?. Que hablando de cajas metafísicas, alguna hay en una exposición interesante (hasta el 22 de Enero) en la Galería Odalys "El trabajo de lo visible" y que espero que no se me escape.
Volviendo a Bernini, lo que presenta el Prado es casi un aperitivito  que bien se resume en el segundo título de la exposición: "Arte en Roma para la corte española", 39 obras que te dejan con muchas ganas de más y que empieza con el recibimieto de las ánimas beata y dannata (1619), para luego saltar a una sala donde El Éxtasis de Santa Teresa (que no el original, sino trabajos y ejercicios de desarrollo de la obra así como fotos de su situación en la capilla Cornaro de la Iglesia de Santa María de la Victoria)  y las obras de San Pedro son las protagonistas.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Ventanas de Manhattan

Creo que no he seguido el guión adecuado para leer este libro, tenía que haber esperado a la oportunidad de poder viajar y quedarme 3 meses en Nueva York, y allí, día a día, leer uno de los 87 pequeños capítulos-artículos del libro. Así pasito a pasito ir apuntando cada referencia musical, cada local, los distintos paseos y las maneras de perderse en una ciudad a la que todavía he tenido la oportunidad de visitar.
Para resumirlo bien podría bastar decir que habla de arte, de música, de la invisibilidad humana, de los contrastes tan apasionantes como desagradables que esta ciudad puede ofrecer, de íntimas experiencias de amor, del retrato de un atentado que abrió el nuevo siglo y de la melancolía ambivalente del que llega y añora como del que se va y recuerda.

domingo, 7 de diciembre de 2014

"Los edificios de ladrillo cambian de color al final del día de la misma manera en que una rosa roja se vuelve azulada al marchitarse".
un verso de Juan Ramón Jiménez

The Giver

Como buen lector de ciencia ficción, cualquier película ambientada en un futuro distópico ya tiene puntos a favor para resultarme medinánamente interesante. La última que he visto es "The Giver", una peliculita muy normaluca, adolescentoide, pero que al menos entretiene.
Una verdadera distopía presenta una sociedad utópica con un elemento fatal, esa sociedad no es sólo un telón de fondo, actúa de plataforma impulsora de los personajes y la trama. Toda sociedad tiene una huella, una organización urbana que bajo la permanente vigilancia toda la vida se desarrolle según los cauces pensados y desarrollados por unos "ancianos" o sabios siempre superiores, siempre inalcanzables y muchas veces inexsistentes.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Palacio de Congresos de Ávila

Supongo que todos hemos tenido la experiencia de una obra de arquitectura, con la cual no estábamos vinculados, pero que por las razones que fueran hemos visto desarrollarse, la hemos paseado y disfrutado, nos hemos convertido en usuarios del edificio y en cierta manera le tenemos un cariño especial. Ése es mi caso con el Palacio de Congresos de Ávila, de Patxi Mangado.

Nació con la intención de ser el gran elemento de dotación cultural de la ciudad, con un gran auditorio, una sala de conciertos menor y un espacio de exposiciones. El paso del tiempo ha ido demostrando que hace falta una mayor demanda para poder poner en carga este afortunado edificio de extensivo programa. Estando en lo que podríamos decir las afueras de la ciudad, en una pequeña tierra de nadie entre los límites de la ronda de la muralla y el río Adaja que no termina de ser un entorno urbano recuperado para la ciudad. Pensaremos en él como una gran inversión a futuro y que se puedan suceder actividades que le tengan en permanente actividad.