sábado, 11 de abril de 2015

escapada a Praga

Aprovechando tiempo, dinero y la mejor compañía, nada como que recuperar el invierno pasando un par de días en Praga haciendo turismo.
Sólo pretendo dar un par de consejos y dejar aquí para la posteridad y para aquellos que por casualidad recaigan en el blog cuatro cosas que aprendí para que el viaje sea algo más agradable.
 Todo lo que dicen por ahí otros foros y lo que ya podamos imaginar es potencialmente cierto, que es una ciudad acogedora, agradable, de gentes tirando a descastadas, donde se come bien y se bebe mejor...
Primer consejo: eso que comentan por ahí de sacar dinero en los cajeros en lugar de ir a oficinas de cambio es correcto, eso sí, evitad a toda costa los cajeros automáticos del aeropuerto que podríamos colocarlos entre el timo y la estafa.
Segundo consejo: Praga, que digamos todavía está asentándose como lugar clave de flujo de turismo, oferta dentro de su repertorio de atracciones un montón de iglesias, sinagogas, espacios, palacios... Bueno, digamos que en su conjunto están condicionados para atraer turismo y no para satisfacer la curiosidad o dejar al visitante anonadado con lo que ofrecen. Éste es el caso del Museo Judío de Praga, que entre sus 7 posibles espacios visitables que realmente puedan merecer la pena son la Sinagoga Española y el Antiguo Cementerio Judío, lo demás simple manera de justificar el precio de una entrada con espacios museísticos con artículos de muy relativo interés.


Antiguo Cementerio Judío y Sinagoga Española

Tercer consejo: ¿Qué y dónde comer? Aquí nuestro mejor aliado será tripadvisor y haber hecho un buen estudio de alternativas para según en qué barrio estemos así poder acertar siempre. Aquí pongo un mapa con algunos de los sitios recomendados (y económicos). ENLACE MAPA.
De todos ellos recomendaría sin lugar a dudas el Pivovarsky Klub Praga, que ni mucho menos está en el centro pero resultaba estar cerca del hotel que habíamos elegido Motel One Prague. Restaurante con un sin fin de cervezas, un muy buen trato y la comida muy decente.
Cuarto consejo: Es una ciudad perfectamente abarcable a pie, por supuesto que la subida al castillo se puede hacer en tranvía, pero para el resto no es necesario coger ningún otro tipo de transporte público. Porque esta ciudad es eso, un sitio en el que pasear, disfrutar de la homogeneidad del casco histórico, del continuo que supone el caminar siempre sobre calles adoquinadas y si ya es posible visitarla lejos de fechas clave de masificación será cuando se disfrute un poco más.

Iglesia de San Nicolás y Catedral de San Vito

1 comentario:

Verónica Sevillana dijo...

Muy buenas!
¿Un año hace ya que visitaste la ciudad no?

Yo la he visitado en dos ocasiones y obviamente coincido con los cuatro consejos que haces alusión.
Por mi parte, jamás se me ocurrió sacar dinero en el aeropuerto, o lo hacía por cajero o la casa de cambio que me recomendaron los guías turísticos cerca de donde hacía las salidas, en la calle Kaprova. Te dan muy bien el cambio de euro a corona checa.

La comida hice un tour de la cerveza y para mi entra como el agua, normal que los checos beban tanto jeje y la comida yendo a cualquier sitio mediodecente es aceptable. Lo que si había que tener cuidado con las propinas especialmente en lugares del centro.

Yo y mi marido al tener poca idea de inglés (es una ciudad que nadie domina español) recurrimos a White Umbrella http://whiteumbrellatours.com/tours-de-praga/?lang=es

¿Deduzco que tus visitas fueron por libre?
Prefiero Praga en invierno antes que en verano.

Besos!