jueves, 17 de diciembre de 2015

Cuando las catedrales eran de ladrillo

Al final, la mejor manera de aprender cualquier cosa, es viviendo la experiencia en primera persona; yo escuchaba descreído cuando en la Escuela hablaban de los viajes de "arquitectura" como grandes experiencias de aprendizaje, creo que a alguno de esos viajes fui yo, pero con la misma atención que la que ponen muchos adolescentes de instituto cuando les llevan de excursión a ver algún museo.
Ahora, después de haber leído bastante y haber disfrutado la Arquitectura desde las más variopintas perspectivas es cuando viaje, elijo el destino que más me apetece, o que me puedo permitir, y con más intensidad experimento.
Una escapada a Mérida, suficiente como para tener en el Museo de Arte Romano una experiencia mística, puede que fuera la obra que lanzó definitivamente al estrellato a Rafael Moneo y le puso entre el StarSystem, dentro de los menos estrambóticos de sus miembros,  y todo 10 años antes de que le dieran el Pritzker.



miércoles, 16 de diciembre de 2015

gloriosa temporada de exposiciones

Ya avisaba yo en entradas anteriores que Madrid se iba a convertir de golpe en un lugar con muchas, muchísimas cosas que ver y de las que disfrutar. Las tres primeras exposiciones de la temporada en las que he podido perderme han sido las de Bonnard, Kandisnky y Munch.
No sé si será por el empuje extra que le dan las fechas prenavideñas pero da gusto el encontrarse con colas para cualquier exposición, el lado malo es que no se llega a disfrutar igual entre los codazos, las conversaciones de entendidos y enteradillos, el ruido y las mil interferencias; moraleja, sacar tiempo de donde sea y dejar los fines de semana para hacer deporte y las tardes entre semana para escaparse a las exposiciones.

Pierre Bonnard.
En la Fundación Mapfre. Resultó toda una sorpresa, un Navis, o el mayor de los navis del cual ni sabía, ni conocía y al menos, ya no se me olvidará.
Todas las salas de la Mapfre dedicadas a Bonnard, empieza como sosegada, vas adaptándote a esa manera de disfrutar del color, a cómo se emplastan los fondos con la forma, las paredes con las personas. Tantos matices y tantas lecturas  según se avanzaba por las salas.

sábado, 12 de diciembre de 2015

lecturas varias

Aquí va otro apunte personal de libros para el no-olvido.


 
 "El disputado voto del señor Cayo". Miguel Delibes. He de reconocer que me invade una cierta ilusión, estamos a una semana de elecciones generales, las que dicen pueden suponer el cambio, la regeneración y los pasos hacia un país del cual nos sintamos tanto orgullosos como partícipes todos aquellos nacidos después de una constitución y un sistema que nos representa sólo tangencialmente. Además voy a tener la oportunidad de disfrutar de la fiesta de la democracia en todo su esplendor, voy a ser suplente de mesa, ojalá la salud del presidente y vocales sea de hierro.
Mágico Delibes como siempre, interminable el diccionario de términos arcaicos relacionados con el campo y las labores labriegas muy apropiados por si uno aspira a presentarse a Pasapalabra. Lo mejor ha sido una sensación dual entre el pasado que narra y el presente que vivimos, esa ilusión por un cambio político, el enconado enfrentamiento entre lo viejo y lo nuevo, la esperanza de que lo que venga será la solución.